En los últimos veinticinco años, a las clásicas enfermedades relacionadas o producidas por el trabajo y consideradas como enfermedades profesionales, se han venido a sumar dos nuevas enfermedades que trascienden el ámbito físico y se sitúan más en la esfera psicológica. Nos referimos al síndrome de burn out o “estar quemados” y al mobbing o acoso psicológico, actualmente tan de moda.